Dibujo del Eneagrama

                                            

El Eneagrama y los 9 tipos de personalidad. Tratamiento con Flores de Bach.

El Eneagrama, originario de Afganistán hace unos 2.000 años, ha sido utilizado por los maestros sufíes como trabajo de autoconocimiento de sus discípulos. La palabra viene del griego "eneas" que significa 9. De acuerdo con el sistema sufí existen 9 tipos de personalidad o egos humanos.
El estudio del Eneagrama nos permite conocer nuestras virtudes y defectos.
La relación que tiene cada ego con las otras personalidades, nos permite definir una "trampa" y una "salida" para cada uno.
En este texto voy a resumir las principales virtudes y defectos de cada ego, como así también algunos apuntes sobre los egos "trampas". También hablaré brevemente de los egos "salidas".
Las "trampas" tienen el inconfundible sabor de callejón sin salidad, de círculo vicioso, de repetición, para el que las vive. No hay que confundir el aspecto negativo de un ego, con la trampa. Una cosa es estar en el aspecto negativo de nuestro ego, y otra cosa es que ese ego sea en realidad nuestra trampa.
No hay un ego mejor que el otro, todos tienen su lado positivo y negativo, su trampa y su salida, que siempre es otro de los 9 egos.
He puesto el énfasis en los problemas y desafíos que tiene que enfrentar cada ego, ya que el objetivo es tratar a cada personalidad con las Flores de Bach correspondientes, y para eso es necesario tener definido el problema para poder encontrar la salida.
A cada ego le corresponde una Flor de Bach.

Los 9 tipos de personalidad son:

Ego 1: El Perfeccionista. Su defecto es la ira.
Los ego 1 desean ser apreciados por hacer bien las cosas, se irritan ante las imperfecciones de los demás y del mundo. Buscan imponer su punto de vista ya que piensan que es el mejor. Son críticos y autocríticos lo que suele traerles problemas de autoestima. Son personas irritables y pueden ser agresivas con las palabras. Ven los errores en donde otros solo ven un detalle sin importancia. Buscan en verdad que el mundo sea mejor, pero no advierten que no es bueno imponer la perfección por la fuerza. Tienen claridad mental y la capacidad de llevar las ideas a la práctica, aunque parezca imposible. En este sentido son luchadores infatigables. Frecuentemente sufren de los nervios, dolores cervicales y de hombros y tienen problemas de relación con los demás, ya que es muy exigente estar cerca de ellos porque nunca están satisfechos.
Finalmente como no es posible su ideal, caen en la trampa del resentimiento, la queja del ego 4. Culpan a los demás y a la sociedad de sus problemas. Abandonan la lucha por mejorar al mundo y a los demás, lo cual los lleva inevitablemente a la contradicción con sus propios postulados.
Su salida es la sociabilidad, la capacidad de disfrute, la practicidad y el buen humor del ego 7. Este ego los vuelve más afables, comunicativos y enjuician menos a su entorno, comprendiendo que no se puede obligar a los demás a ser mejores y a predicar mas bien con el ejemplo. En definitiva un mundo mejor es un mundo en el que pueda desarrollarse nuestra capacidad para ser felices y disfrutar.

Ego 2: El Caritativo. Su defecto es el orgullo.
Los ego 2 son personas que tratan de hacer cosas por el otro, generando a veces cierta dependencia afectiva. Su preocupación está mas puesta en el otro que en sí mismos, pero exigen una consideración similar. En un aspecto positivo son los que ayudan desinteresadamente al prójimo. Aquí vemos a enfermeros/as, terapeutas, asistentes sociales, típicas madres y amas de casa, voluntarios, etc. En realidad cuando este ego está equilibrado es uno de los mas compasivos de todos, pero generalmente suelen exigir la reciprocidad, la vuelta de sus acciones, con lo cual la relación se vuelve una mutua dependencia, mas que un dar desinteresado. Son personas que se cobran de alguna manera lo que dieron y si no lo obtienen, se pueden poner en víctima, enfermarse, amenazar con algo desesperado, si no se les presta atención.
Su trampa es la manipulación y el deseo de posesión del otro. Se vuelven autoritarios y agresivos como el ego 8 cuando no se sienten correspondidos.
Su salida es la capacidad de interiorización y creatividad del ego 4. Desarrollando su mundo interno logran cortar la dependencia del otro y ocuparse más de sí mismos respetando la propia individualidad y la de los demás. Ocupándose más de sí mismos y viendo lo que tienen de especiales y distintos, logran más una autovalorización sin depender de los demás para sentirse útiles.

Ego 3: Exitoso. Su defecto es la falsedad.
A este ego le importa mucho el tener éxito en lo que emprende. Continuamente necesita nuevos desafíos y es competitivo. Anhela ser el Nº 1 en lo que hace, mostrando el rostro del éxito aunque no esté muy bien, por eso se lo llama ego falsedad. En un aspecto positivo son líderes y arrastran a los demás con su entusiasmo. En un aspecto negativo pueden llegar a mentir si es necesario para lograr su propósito que es ser el mejor. Son desconsiderados ya que ellos están primeros. Viven poniéndose "zanahorias" ya que ni bien alcanzaron el éxito en algo, deben aspirar a algo aún mejor. Son altamente competitivos, no soportan un "no" como respuesta y en su vocabulario nunca se escucha la palabra "fracaso" ni "perdón".
Su trampa es la depresión, la falta de motivación, la indiferencia del ego 9. Se creen el fracaso. Abandonan sus metas y todo les da igual. Sienten que no están haciendo nada y por lo tanto nada van a lograr. No poder ser el mejor disuelve sus propósitos.
Su salida es la capacidad de trabajo en equipo, la fidelidad y el poder sentirse parte de algo más grande como hace el ego 6. Se preocupan un poco más por el conjunto más que por sí mismos dándole un sentido más amplio a sus proyectos y una dirección más evolutiva que la mera competencia. El ego 6 les da la estructura que necesitan para lograr un objetivo y no correr indiscriminadamente ante todas las "zanahorias" que se presenten. Este objetivo común nunca se acaba ya que gana en complejidad y en profundidad.

Ego 4: Melancólico. Su defecto es la envidia.
Esta personalidad es sensible y gusta del drama, estando siempre ellos como protagonistas, tienen mucho de artistas. Se sienten únicos e incomprendidos. Tal vez busquen un amor imposible como pretexto para sufrir. Son personas que han sufrido y se vanaglorian en cierto sentido por sus heridas. El motivo de su sufrimiento es su misma sensibilidad, la facilidad con la que se sienten heridos. El problema es que suelen caer en el resentimiento y la amargura (el tango y el blues como suelo decir). Los demás son culpables de sus desdichas y les cuesta ver su propia responsabilidad en los hechos. Lo que envidian es que otros puedan ser felices de una manera simple, ésto para ellos es un misterio inexplicable. Simultáneamente se sienten distintos y temen ser uno más del montón, por lo que degradan a las personas simples y a la vez las admiran. Este ego puede también ser muy crítico y estar resentido con la sociedad proyectando sus desdichas personales en su entorno. En el aspecto positivo tenemos al artista, al terapeuta que comprende el dolor ajeno, y aún al místico. Puede ayudar a encauzar la energía autodestructiva hacia la creatividad buscando o creando nuevas alternativas. Es el caso por ej. del artista que sublima sus conflictos a través de una obra. O el terapeuta que siente que ayudando a superar el dolor en otros, se ayuda a sí mismo.
Su trampa es la dependencia del otro del ego 2, ya que buscan una relación como quien se aferra a una tabla en medio de un naufragio, causándoles esto más dolor. Pueden ayudar a otros pero terminan generando dependencia mutua lo cual agrava muchas veces la situación. Proyectan su sufrimiento en el otro y de alguna manera lo culpan de sus problemas, evandiendo finalmente su responsabilidad.
Su salida es la capacidad de mejorar el mundo del ego 1. Este ego de acción siente que si el mundo está mal hay que hacer algo por elevarlo, empezando por sí mismo. Esta actitud lleva al ego 4 primero a reconciliarse con el mundo y los demás, y luego a emprender una actitud positiva y creativa de cambio, en vez del resentimiento y la queja.

Ego 5: Ermitaño. Su defecto es el egoísmo.
Son personas generalmente intelectuales, curiosas, saben de todo un poco. Valoran el conocimiento por sobre los sentimientos. Introvertidos e inseguros, son conscientes que sabiendo mucho es más dificil asegurar algo. Son más bien observadores y suelen escapar a los eventos sociales. Son egoístas porque se aislan y no se dan a sí mismos. A veces se traslada esto al plano material y son algo tacaños. Viven en una torre de marfil, o en una cueva como un ermitaño. Buscan analizar todo desde la mente evitando involucrarse emocionalmente, ya que su problema mayor está en el vínculo emocional con el otro. De niños se han sentido invadidos y por eso han construído como una pared alrededor, que en realidad es más bien defensiva. Tienen gran respeto por el espacio del otro y exigen lo mismo. Su humor es ácido, crítico e inteligente. No les importa que los demás los comprendan, poniéndose en un plano superior.
En el aspecto positivo son personas sabias, filosóficas, que han observado y aprendido de su entorno. Su curiosidad los mantiene informado de todo lo nuevo y saben con quién compartir este conocimiento. Pueden ser muy buenos maestros e invetigadores. Su capacidad de aislamiento los mantiene lejos de la superficialidad social y desarrollan con el tiempo su propia idea de las cosas.
Su trampa es la fuga del ego 7. Para salir de su encierro pueden parecer las personas mas sociables del mundo y hasta ser centro en una reunión con sus chistes inteligentes, o asombrar a otros con su conocimiento. Se vuelven superficiales y charlatanes, pero es una máscara social. Sus bromas suelen ser muy ácidas e irónicas ya que el fin que persiguen es mostrar que saben mas que el resto y ponerse en una posición de superioridad, no compartir una genuina alegría. Buscan actividades pasatistas y se vuelven adictivos a ellas ya que el defecto del ego 7 es la gula en un sentido amplio. Estas actividades pueden ser sociales, viajes, inconstancia en lo que hacen y falta de profundidad, dispersión, búsqueda del placer como adicción.
Su salida es la fuerza, capacidad de decisión y liderazgo del ego 8. Este ego le da la seguridad en sí mismo que necesita este ego para salir de su cueva y romper el aislamiento. La buena conexión del ego 8 con sus instintos e intuición, le permite al ego 5 dejar la mente a un lado y desarrollar otros aspectos. Pueden llevar el conocimiento a otros desarrollando su capacidad de liderazgo, lo cual los lleva a compartir desde un lugar de autoridad ganado por su sabiduría natural. Dejan fluir sus emociones más viscerales y confrontan la autoridad de ser necesario, en lugar de la actitud de crítica ácida o desprecio que sólo los aisla más. Pueden definir lo que realmente piensan de las cosas en vez de estar confundidos o indecisos por tanta información acumulada.

Ego 6: El Soldado. Su defecto es el miedo.
Este ego buscará unirse a algo, ya sea un grupo, una institución o empresa. Se refugia en el conjunto en donde cumple con eficacia su función. Son leales y siempre dispuestos. Se sienten seguros cuando tienen claro qué hacer. Les cuesta tener iniciativa, prefieren que alguien decida por ellos. Paralelamente sus ideas buscarán lo establecido y defenderán las estructuras que los cobijan. En el aspecto positivo saben trabajar en grupo y sumar su esfuerzo en el conjunto. Todo este comportamento es por miedo ya que ven el mundo como algo amenazante y por lo tanto hay que organizarse para defenderse. Suelen ser rígidos con las estructuras mentales ya que éstas les dan seguridad. Si buscan sobresalir es en eficacia en cumplir su función. Pueden volverse fóbicos a lo diferente si sienten que amenaza la estructura. La pertenencia a un grupo es vista como una necesidad conectada con el instinto de supervivencia. Piensan que el que tiene la autoridad debe ser el mejor soldado y debe demostrarlo constantemente con el ejemplo. Les cuesta ser ellos mismos, tener sus propias ideas o confrontar. Prefieren adaptarse al mandato social
La trampa es querer superar sus miedos e inseguridades volviéndose individualista y ambicioso a la manera del ego 3. Es el contrafóbico que niega tener miedo y constantemente lo enfrenta (y lo siente). Este comportamiento le genera gran desgaste físico, mental y emocional, ya que viven en sensación de peligro constante y no lo reconocen. Desean destacarse por sobre los demás sacando a veces lo peor de sí. Como son cobardes atacan por detrás y hacen estrategias para no verse involucrados directamente. Creen que el éxito les dará finalmente la paz y seguridad que tanto anhelan. Aceptan el mandato social de luchar para triunfar. Pierden de esta manera su natural lealtad y principios lo que les genera gran contradicción interna. El stress que les genera el lograr sus metas y mantener luego cierto nivel social, finalmente aumenta su inseguridad ya que les genera enemigos, competidores y miedos que antes no tenían. Buscando el reconocimiento social, muchas veces logran exactamente lo contrario.
La salida de este ego es el natural equilibrio y paz del ego 9. Sólo encontrando dentro de sí mismo un punto de estabilidad, podrá este ego sentirse verdaderamente seguro y superar sus miedos. La visión desapegada del ego 9 impide que caiga en el afán competitivo del ego 3, a la vez que lo lleva a la búsqueda de un verdadero sentido interior en vez del refugio en lo grupal. Una vida más tranquila, un entorno menos conflictivo y el desarrollo de un sentido de equilibrio interior, permite que este ego comprenda que cuando uno está bien consigo mismo, nada hay que temer del mundo.

Ego 7: Planeador. Su defecto es la gula.
Este ego adora pasarla bien, la diversión, los viajes, el charlar y la vida social en general. Son hedonistas e insaciables, por eso su defecto es la gula en el sentido amplio. Prefieren ir a jugar al tenis o al cine, antes que enfrentar situaciones dolorosas y profundas. En realidad temen al dolor que esto les podría producir. En el sentido positivo son optimistas y contagian algo de su ingenuidad al entorno. Gustan de hacer planes y son muy buenos en organizar cosas y llevarlas a la práctica. Tienen gran habilidad para superar obstáculos, ya que es parte de su objetivo el no tener problemas para no tener que sufrir. En este sentido tienen una mente muy práctica. No soportan la soledad ni la sensación de vacío la que buscan llenar a veces con adicciones de todo tipo. Temen no encajar socialmente, el qué dirán, y no verse bien ante los demás incluso físicamente, lo que los lleva a preocuparse por la moda. Son organizadores entusistas de eventos sociales y les agrada la popularidad. Siempre ven el lado positivo de las cosas y creen que el mundo está solamente para ser disfrutado, por lo que buscan un buen nivel material para poder tener acceso al consumismo que éste ofrece. Son los que van de compras cuando están deprimidos. Son charlatanes que pueden pasar horas hablando por teléfono y muchas veces tocan a la persona agarrándola para que no se escape cuando ésta quiere irse o no le presta atención.
La trampa de este ego consiste en bajar a tierra, pero de manera agresiva y crítica como lo hace el ego 1. Se generan una coraza y se ponen irritables y pendencieros para enfrentar las cosas y que les haga el menor daño posible. Si bien es una defensa, pueden ser muy susceptibles si se sienten provocados. Comenzarán a ver todo lo que antes evitaron, pero lo harán negativamente proyectando la responsabilidad afuera y negando su propia participación en los hechos ya que harán cualquier cosa que les evite tener que asumir el propio dolor. Descargan la tensión en el mundo ya que les resulta insoportable, pero esto a la vez les genera problemas con los demás lo cual los deja en un círculo vicioso que los desgasta, ya que este ego necesita la aprobación del entorno para sentirse bien. Sienten que no hacen nada bien o que todo les sale mal, lo cual les trae grandes problemas de autoestima. El mundo está en su contra y se empeña en mostrale su lado negativo, entonces toman la espada y hacen justicia por mano propia creyéndose dueños de la verdad. Sienten que hay que "arreglar" el mundo para que sea el lugar que ellos imaginan y desean. Ven claramente lo que está mal y debe ser corregido para que vuelva a ser el paraíso Walt Disney que han perdido. Esta actitud beligerante es contradictoria con la misma esencia del ego 7 que en realidad quiere aprobación social. Les genera problemas de relación con los demás en un círculo vicioso en donde buscarán desesperadamente justificarse pensando que son ellos los que tienen razón.
La salida es la capacidad de reflexión, la sabiduría y compresión a través del conocimiento del ego 5. Volviéndose hacia adentro, buscando la respuesta en sí mismos, estudiando su entorno desde una actitud más observadora y filosófica, este ego logra la comprensión en lugar de chocar con el mundo. Como este ego evita volverse hacia adentro para no confrontar el vacío y el dolor, la actitud del ego 5 más ermitaña, los ayuda a resolver este conflicto utilizando la natural capacidad mental práctica del ego 7, pero dándole una mayor profundidad. Leyendo, capacitándose, buscando explicaciones y autoayuda, este ego logra superar su compulsión a evitar el dolor. De esta manera se vuelven personas altamente positivas sin caer en lo ingenuo o superficial. Pueden conectar con sus problemas con la herramienta de la sabiduría. Pareciera que el ego 5 le da el marco teórico, las ideas filosóficas que necesita el ego 7 para encontrar la paz interior lo cual redunda en beneficio ya que mejora y profundiza su relación con los demás. Se vuelven más selectivos en sus relaciones y buscan actividades más relacionadas con lo cultural o intelectual, en vez de actividades que le ayuden a fugarse de la realidad.
 
Ego 8: El Jefe. Su defecto es la venganza.
En este ego tenemos al líder en todos los ámbitos. Le preocupa lo político y lo social, suele haber participado en algo. Le gusta el poder y valora la fuerza. Son personas en las que los demás se apoyan siendo columnas en el hogar y el trabajo. Tienen instinto de supervivencia y reacciones rápidas. Inmediatamente detectan a quienes pueden desafiar su posición. Son competitivos y hacen su voluntad. Normalmente pueden ser autoritarios e irracionales, no necesitando dar razones lógicas para sus ordenes y para justificar sus acciones. Las cosas son como ellos dicen "porque sí", porque ellos mandan. Evitan verse vulnerables o débiles ante los demás. En un aspecto positivo son valientes y denuncian las injusticias, siempre protegiendo al débil. Son paternalistas y les agrada que uno se ponga por "debajo" de su protección y en ese sentido defenderán su clan. Pueden ser despiadados con sus oponentes. Su agresividad puede ser física. Son líderes naturales en situaciones extremas, gustan del peligro y la adrenalina. Su ley es la ley del más fuerte, la que respetan y si es necesario, imponen. Como se apoyan más en el instinto y la intuición, suelen tener ventaja sobre personas más racionales o emocionales. Les gusta que los demás los necesiten y admiren. Su paternalismo los lleva a asumir responsabilidades desde niños. Tienen una energía masculina, aunque sean mujeres. Ven al mundo como un lugar a conquistar. Respetan el poder buscando aliarse en un principio, para luego desafiarlo cuando se sienten lo suficientemente seguros.
La trampa de este ego es el aislamiento del ego 5. Renuncian a hacer algo en el mundo y se vuelven introvertidos y amargados. Como son personas con mucha energía, al no poder manifestarla, les explota por dentro, causándoles enfermedades, operaciones o accidentes. De esta manera se autocastigan por no estar al nivel de su exigencia o por la culpa de sus acciones. La inseguridad que les produce la intelectualidad del ego 5 los confunde y dispersa. Generalmente se meten para adentro debido a un problema de relación con el otro como una pelea fuerte, o por sentirse fracasado en sus objetivos. No quieren hablar por que saben que esto empeoraría las cosas por la violencia que saldría a la luz, pero esta actitud de encierro sólo logra que esta violencia explote dentro de ellos. Hay un fuerte sentimento de injusticia que los envenena y buscan las razones intelectuales para justificarse. Por esto se lo llama tal vez ego venganza. La pasividad, objetividad e intelectualidad del ego 5, sólo comprime aún más el resorte interno, que inevitablemente explotará, causándoles aún más problemas tanto a sí mismos como a su relació con los demás.
La salida es la capacidad compasiva, empática, servicial del ego 2. Ponen su natural liderazgo en función del otro en vez de perseguir un fin egoísta. Son los líderes que aglutinan a otros tras un ideal o los organizan para reclamar justicia. Son los que movilizan a su entorno a solucionar problemas de manera directa rompiendo la inercia de la duda y la debilidad. El ego 2 se pone en el lugar del otro y de sus necesidades, ésto le da al ego 8 la capacidad de actuar teniendo más en cuenta el resultado de sus acciones. El ego 8 comprende a través del ego 2 que necesita de los demás y esto le da un verdadero sentido a su ambición de poder. Ahora tiene por quién luchar, tiene un fin mayor que el mero deseo de poder personal. Al tener en cuenta a los demás evita peleas estériles que sólo lo conducen al aislamiento. El ego 2 le muestra que la compasión no es debilidad sino una virtud de los más fuertes. Esto estimula su deseo de proteger al otro a la vez que le da verdadera fuerza ya que los demás buscarán apoyarse en ellos. A un nivel más profundo comprenden que el poder es en realidad otorgado por los demás, más que un trofeo que se debe ganar por la fuerza.

Ego 9: El Mediador. Su defecto es la pereza.
El ego 9 busca el equilibrio, la armonía. Rehúye el conflicto. Si bien en apariencia son personas tranquilas, muchas veces esta aparente tranquilidad se debe a una falta de motivación e interés. Un "para qué voy a intentarlo si no me sale o no vale la pena". Hay desvalorización que viene ya de situaciones de la infancia en donde no fue reconocido, no tuvo incentivos afectivos para querer superarse. Estas personas necesitan que se les esté empujando un poco para arrancar. Pueden deprimirse, pueden estar contentos, pero nunca será nada en exceso. Suelen tener rutinas algo pasivas en las que escudarse un poco de los desafíos. Ver TV, tal vez algo creativo que hacer con sus manos, etc. Pero les cuesta mucho empezar algo nuevo, ya que nada parece motivarlos lo suficiente para ser constantes. Menos aún aquello que represente conflictos o desafíos externos. Por esta características, algunos autores lo llaman Ego "conflicto". Pueden estar tal vez esperando el momento oportuno o la persona que realmente sepa motivarlos. Pero deben hallar en sí mismos ese estimulo, ya que de otra manera pronto abandonan. Son buenas personas y saben opinar objetivamente de cualquier cosa sin grandes apasionamientos que muchas veces nublan la razón, por eso se los llama "mediadores" ya que son muy buenos para ver las dos caras de un problema. El problema de este ego es justamente el deseo de evitarlos a todo costa. Transmiten tranquilidad, aunque a personas más activas pueden provocarles un deseo de obligarlos a la acción, de sacudirlos para salir de la indolencia. Suelen amar las rutinas y se vuelven adictos a ellas. Esta búsqueda de estabilidad los lleva a tener relaciones superficiales con los demás para no profundizar ya que saben que inevitablemente pueden surgir conflictos.
Hay algo muy profundo a nivel filosófico en este ego que les dice que el mejor refugio está dentro de ellos. El problema es que esto los puede desconectar de toda motivación de hacer algo en el mundo, lo cual es imposible ya que se actúa por acción u omisión. Este conficto interno es el que el ego 9 busca callar rodeándose de rutinas o adicciones, ya que sabe que en fondo le falta la motivación, la audacia y valentía de encontrar su propia pasión.
La trampa de este ego es refugiarse en grupos como lo hace el ego 6. Allí sienten contenido su miedo a actuar. El miedo del ego 6 los vuelve quisquillosos y rígidos, y a cualquier cosa que van a hacer le encuentran mil problemas y se pierden en tantos detalles que finalmente no hacen nada, lo cual los mantiene en los aspectos negativo de este ego. El ego 6 necesita una estructura y actividades que realizar. Esto le da al ego 9 una falsa sensación de seguridad y de estar finalmente haciendo algo. El apoyo e impulso de otros le da el estímulo que en realidad debería buscar por sí mismos en su interior. La tendencia del ego 6 a adaptarse a lo establecido le da al ego 9 un pobre sentido de autovaloración y de propósito. Los miedos del ego 6 no hacen más que justificar la inacción del ego 9, justificándolo en principio, pero dejándolo peor que antes, ya que se ha movilizado falsamente y sólo ha encontrado más motivos para no hacer nada. La estructura del ego 6 los llena de obligaciones cuando en realidad este ego tiene como defecto la pereza. La verdadera forma de superar la pereza es cuando hacemos algo sin sentirnos obligados a ello.
La salida del ego 9 es la necesidad de aprobación y éxito del ego 3. Sólo el lograr algo, el desafío de la autosuperación, puede curar la desvalorización profunda del ego 9. La sensación de logro genera una suerte de dínamo interno que se alimenta a sí mismo con nuevos logros. Así que en principio el ego 9 debe aprender a ser un poco egoísta en el buen sentido, sabiendo que sólo aquél que logra superarse a sí mismo y quererse, puede veraderamente hacer algo de valor en el mundo. El aspecto positivista del ego 3 en cuanto a no ver las derrotas como tales, ayuda al ego 9 a no dejarse aplastar por el "no puedo" o "no vale la pena" y ve los obstáculos como desafíos a superar en sí mismos, más allá de la meta final. De esta manera no se desanima sino que todo es una oportunidad de aprendizaje, sabiendo que el éxito es proporcional a la pasión invertida en lograrlo. El estar centrado más en logros internos que se expresan externamente, permite al ego 9 encontrar en el mundo una fuente inagotable de motivación y en lo interno una fuente de autosatisfacción.
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Tratamiento con Flores de Bach

Se puede trabajar cada personalidad con los Elixires Florales de Bach ya que a cada ego corresponde un elixir floral. Tomando la flor correspondiente al ego se ayuda a superar sus aspectos negativos. Tomando la flor correspondiente al ego salida, se estimula la dirección evolutiva de la energía. Se debe evitar tomar la flor correspondiente al ego trampa, salvo que la persona esté de manera crónica en su trampa. En este caso tomar la flor correspondiente al ego trampa actúa como una especie de vacuna.
Daré un ejemplo de tratamiento con Flores de Bach para el ego 1.
Flor del ego 1: Verbain
Flor del ego salida: Heather, ego 7.
Flor del ego trampa: Willow, ego 4.
Se debe entonces tomar en primera instancia Verbain y luego sumar Heather, evitando dar Willow salvo que la persona no pueda salir del resentimiento y la queja.
El tomar a un Flor de Bach como salida, en su aspecto positivo, abre toda una gama de nuevas comprensiones sobre la acción de los elixires florales.